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ERRORES COMUNES DE LOS PADRES EN LA ALIMENTACION DE LOS HIJOS

ERRORES COMUNES DE LOS PADRES EN LA ALIMENTACION DE LOS HIJOS

ALIMENTACION INFANTIL
A medida que los niños crecen, sus necesidades nutricionales van variando; es muy importante la alimentación que se suministra a los niños, no solo porque garantiza su óptimo crecimiento y desarrollo, sino también porque es el tiempo clave para establecer unos adecuados hábitos alimentarios.
Después de los 2 años de edad, la velocidad de crecimiento disminuye y los infantes no necesitan tanta cantidad de alimento como cuando son lactantes, por lo que su apetito disminuye; es frecuente que muchas madres se angustien por la inapetencia de sus hijos, y los obliguen a comer, lo que genera una inapetencia psicológica.

ERRORES COMUNES EN LA ALIMENTACION DE NUESTROS HIJOS


1. Cuando están llorando, les ofrecemos una galleta ó una fruta ó peor aún un dulce; es un gran error porque si nuestro hijo se sentía solo, triste ó aburrido y se calma con algún alimento, genera en él una relación alimento-bienestar, que después calmará sus momentos de tristeza, soledad, ansiedad, etc.


2. Premiar a tu hijo si comió brócoli u otra verdura con un dulce: Inmediatamente en su conciencia se crea una connotación de que el dulce es bueno, porque es un premio, en cambio la verdura es un sacrificio que se debe hacer para recibir el premio.


3. Si no comen bien, ofrecer los alimentos que le gustan, porque "por lo menos comió algo": Así sea un yogurth, no se debe cambiar una comida principal por un alimento, desde muy pequeños, aprenden a manipular y saben que si no comen, les darán un delicioso sustituto.


4. Castigar, golpear ó gritar a los niños mientras comen, para que coman rápido; se genera éste mal hábito y no masticará bien sus alimentos, además si el niño se demora para comer, puede ser porque la mamá trabaja y desea pasar más tiempo con ella así sea demorándose en comer; debes decirle que cuando termine de comer vas a armar un rompecabezas ó dibujar ó leer con él, así se sentirá motivado a terminar sus alimentos.


5. Ofrecer alimentos antes de las comidas: Así sea una fruta ó un alimento nutritivo, si se ofrece una hora antes de una de las comidas principales, disminuirá su apetito.


6. Ofrecer comidas muy grandes: Las porciones deben ser adecuadas a la edad, un niño de 5 años, tiene una capacidad gástrica de 350 a 500 cc aproximadamente, si las porciones son muy grandes, vamos aumentando el tamaño del estómago.


7. Creer que son definitivos los gustos alimentarios de los niños: Los niños son muy variables en sus gustos y muchas veces para aceptar un alimento, pueden probarlo hasta 15 ó 20 veces, debemos insistir y presentarlo en diferentes preparaciones.


8. Hacer comentarios graciosos acerca de los alimentos, como el clásico que la lechuga y la zanahoria son para los conejos, ellos interpretan éstos comentarios literalmente.


9. Dar muchos alimentos líquidos con poco valor nutritivo con las comidas, como caldos ó consomé ó jugos en agua, pués éstos colman la capacidad gástrica y aportan pocos nutrientes.


10. Obligar al niño a comer hasta terminar y dejar el plato “limpio” y mantenerlo sentado mucho tiempo: El centro de la saciedad en el cerebro se estimula 15 a 20 minutos después de haber iniciado la comida, tiempo que se demora la primera molécula de glucosa en ir a la sangre, llegar al cerebro y estimularlo, por lo tanto después de éste tiempo, se debe retirar el plato, no obligarlo y esperar a la próxima comida (según el horario) para ofrecerle los siguientes alimentos, por eso es importante iniciar la comida con los alimentos más difíciles que coman como la proteína y las verduras, pués los carbohidratos el niño los consume más fácil por gusto.


11. No establecer horarios de comidas: Un niño é incluso un adulto debe consumir 5 comidas al día, pero balanceadas, en un horario establecido, si no consume el almuerzo, se debe retirar el plato y esperar a la próxima comida.


12. La más importante de todas: Dar mal ejemplo, si los padres no consumen frutas ni verduras, comen frente al televisor y sus hábitos alimentarios son poco saludables, sus hijos tendrán exactamente los mismos hábitos, definitivamente los padres son los ídolos de los hijos y todos éstos comportamientos son aprendidos.

En conclusión, los hábitos alimentarios de los niños dependen de los padres y cuidadores, por lo que es nuestra responsabilidad la alimentación de nuestros hijos y por lo tanto su adecuado estado de salud y nutrición y promoción de hábitos saludables que ayudarán a prevenir problemas futuros de sobrepeso, obesidad, diabetes, hipercolesterolemia, enfermedades cardiovasculares, etc



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